El chino Cai Guo Qiang acaba de presentar en el Museo de Arte Contemporáneo de Los Ángeles (MOCA) su exhibición Sky ladder.
Durante la inauguración, intervino el edificio haciendo estallar 40 mil cohetes para crear su Mistery Circle, una obra que shockeó a media ciudad con la simulación de que el mundo estaba estallando.
En esta exhibición, notablemente participativa, también convocó a más de cien voluntarios para estampar huellas en los pisos del museo, dibujos y stenciles fueron plantados con su guía y ahora forman parte de esta muestra de uno de los artistas visuales chinos más renombrados en el mundo que, más allá de su fama, no deja de actuar como un creador emergente.
Recientemente en el programa Art21, declaró que hacer una obra es un proceso idéntico a hacer el amor, desde que planta el primer trazo, es como extender las sábanas apuntando en cada movimiento hacia el objetivo final.
Sus obras, sus orgasmos.



