Archivos de la categoría ‘Videoarte’

Se hizo famosa porque se casó con John Lennon y la leyenda cuenta que fue la responsable de la separación de Los Beatles. Pero ella era ya una consagrada artista antes de conocer a John y antes de que se armara el conventillo.

Nació en Japón y pasó su infancia entre este país y Estados Unidos. Es considerada como una de las artistas pioneras del arte conceptual. Ya lo era cuando se encontró con John y lo hechizó por el resto de su vida.

Nord_yoko_ono

En 1952, fue la primera mujer en ser admitida en la Gakushūin University de Tokio. Al poco tiempo se mudó a New York donde armó banda con artistas como  John Cage,  George Maciunas y Jonas Mekas. Todos ligados al movimiento Fluxus.

Yoko Ono

Muy pronto se hizo famosa por llevar la vanguardia en la concepción de la performance y al arte conceptual. Aplicó las artes visuales y la música para sus creaciones desde entonces y hasta ahora. Muchas de estas creaciones las hizo junto a Lennon, las más importantes las creó después de su muerte, cuando fue más allá de todos los límites de lo banal.

Yoko-Ono

Su fama y su obra, sobre todo, crecieron tanto a punto de ser considerada hoy una leyenda del pop que continúa trabajando en proyectos musicales bajo varios seudónimos además de su propio nombre.

La restrospectiva tiene lugar en Schirn Kunsthalle Frankfurt hasta mayo de este año. Se llama Yoko Ono. Half-A-Wind Show.

Perteneció a la generación que en los 80s hacía estallar Manhattan.

Murió en 2004 cuando acababa de cumplir 53. Gretchen Bender ya había realizado una carrera estelar como videoartista creando obras como Total recall y  produciendo y dirigiendo videos musciales para R.E.M., New Order y Megadeth y diseñando sets y coreografías para Bill T. Jones  y Molissa Fenley.

En estos días se presenta una retrospectiva de su obra en  Poor Farm, Tracking the thrill, donde se pueden ver sus más aclamadas videoinstalaciones y su modo -pionero y alucinado- de organizar los televisores  ya sea para trabajos publicitarios como para sus obras más personales.

On the moon, REM

Una artista que exploró las posibilidades del video desde todas sus perspectivas, tanto de registro como expositivas; una mujer que partió demasiado pronto porque su obra hacía intuir que podría haber llegado muy lejos.

El Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León organiza este viernes 6 de julio la joranda Explorando paradigmas: género, modernidad y tradición, un día entero de debate y proyección de vídeo-arte en torno a la realidad artística del Medio Oriente y el Norte de África.

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A través de dos mesas redondas, destacados artistas de la región reflexionarán sobre las fronteras entre tradición y modernidad, y el género e identidad. Paralelamente se proyectará una selección de piezas artísticas en formato vídeo de los artistas Basel Abbas; Ahmed Badry;  Atef Berredjem;  Asli Sungu y Mahmoud Bakhshi que abordan los temas tratados en las mesas.

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La jornada itinerará los días 9 y 10 de julio a la sede de Casa Árabe en Madrid.

Estas jornadas son el resultado de la colaboración entre la Delfina Foundation, promotora de las mismas, MUSAC y Casa Árabe y han sido producidas y dirigidas por Arte Global.

Oriente Medio y el norte de África son un mosaico de civilizaciones, culturas y religiones donde los creadores contemporáneos desarrollan su actividad artística. La diversidad cultural marca el imaginario colectivo de estos artistas que reflexionan sobre aspectos como los conflictos políticos, la identidad, la realidad social y la memoria histórica. El desarrollo y democratización de las nuevas tecnologías ha facilitado que las nuevas generaciones de artistas desarrollen sus discursos desde el plano de la trasgresión, configurando una crítica a los tabúes sociales y a la alienación política.

Toda la información, aquí.

El Museo de arte contemporáneo de Singapure presenta la muestra Panorma en la que  ofrece una amplia mirada sobre el estallido de producciones artísticas que tuvieron lugar a partir de 200o en Asia.

Zhou Xiaozhu

La muestra se nutre de obras del patrimonio del museo, uno de los mejores provistos del continente. Artistas tales como Agnes Arellano nos recuerdan el poder del mito en la construcción de la tradición y la identidad a la vez que Agus Suwage rastrea el poder de las imágenes provenientes de los medios y cómo su circulación masiva está formateando nuestra percepción de la realidad pero también del arte.

Anges Arellano

Nalini Malani, por su parte, enfatiza en el iso de la luz como símbolo de la energía creative sue se propgagó por las ciudades modernas, como la misma Singapure.

Zacarin Krue

Esta primera edición de Panorama reúne 24 artistas de ocho países asíaticos que trabajan en pintura, escultura, dibujo, fotografía, vídeos e instalaciones.

Sherman Ong

La segunda edición de Panorama está prevista para el período 2013/14, en tanto esta puede visitarse hasta diciembre de este año.
Aquí una entrevista al director del museo y una visita muy  bien registrada de Panorama.

Vivimos en un mundo en el que todo está conectado, pero no todo encaja.

Transmediale, el festival berlinés de arte y cultura digital ha venido ofreciendo a lo largo de esta semana un programa que pone sobre el tapete diversos conflictos entre lo virtual, lo real y sus conexiones. ¿Dentro o fuera? ¿Exposición o anonimato?

Al entrar en la Casa de las Culturas del Mundo, frente a la cancillería de Merkel, en Berlín, una hilera de tubos de cobre invita a experimentar una leve descarga eléctrica por voluntad propia. La instalación de Ben Woodeson se titulaBite you on your ass and kiss your shocks goodbye. Muchos caen al suelo al tocar los tubos, otros simplemente ríen, y hay una minoría que repite la jugada. Es una buena demostración de lo que el mundo artístico tiene que decir hoy ante la inmersión del hombre en la tecnología, la complicada relación del yo en un mundo virtual, y toda una trampa expuesta por el equipo del festival para adentrarse en el tema de esta edición: In/Compatible.

Desde el 31 de enero y hasta este domingo se desarrolla un programa de vídeo arte, performance, instalaciones, exposiciones, experimentos, talleres y conferencias, que aborda sin censuras las ventajas que cualquier fallo del sistema ofrece al individuo del mundo global, donde la nueva frontera comunicativa es tan inabarcable como el cielo (el logo del festival es un disco externo suspendido entre nubes y azul). Transmediale plantea traumas, momentos negligentes, conexiones y, sobre todo, libertad frente al control de aquellas instituciones que hoy nos fallan y desprotegen, ya sea en términos económicos, de género o medio ambientales.Matthias Wermke desafía los valores establecidos con una intervención site specificen la que ingenuamente ofrece sus servicios de limpiaparabrisas a trenes del metro berlinés. Mientras, Art 404 protagoniza el festival con su pieza 1 Terabyte de cinco millones de dólares, un disco externo lleno de material ilegal descargado de Internet por el valor que indica el título de la obra. En otra sala se proyecta el vídeo de Dominic Gagnon, artista al rescate del material flageado (censurado) de YouTube en RIP in pieces America cobra aún más sentido cuando el propio Gagnon los publica como vídeo arte en la misma plataforma.

Durante toda la semana el artista Johannes P Osterhoff enseña el método para publicar todas tus búsquedas en Google. Paradójicamente, Osterhoff ha logrado con esta performance digital destacar como el primero en las listas de búsqueda sin pagar un duro.

La exposición central muestra una gran pieza precisamente del único español de esta cita: Daniel García Andújar. Su Ciudadano armado presenta imágenes de pistolas sobre un fondo blanco, “un objeto de deseo”, según sus propias palabras. El artista barcelonés cuestiona el exagerado debate sobre descargas de películas o música mientras ya hay armas accesibles online: “estas navidades las pistolas simuladas han sido número uno en ventas en Alemania”, declara Andújar. La exposición enfrenta también al visitante a un ordenador semi roto en el suelo con imágenes de chavales enloquecidos y violentos ante la derrota en un vídeo juego (My generation, de Eva + Franco Mattes).

TRANSMEDIALE.Laura López Paniagua Instalación Spectral TRansistor_photo_by_tamami_iinuma_DSF7960

Inesperadamente, por diversos pasillos del festival, suena un teléfono naranja, un aparato antiguo que conecta conversaciones y anónimos, en lo que es todo un guiño de la Transmediale a la suma de lo orgánico, lo analógico y lo digital. Con el mismo método y un resultado espectacular, se ejecutan los colores de los míticos Joshua Light Show tras el telón del auditorio principal. La performance de jon.satrom juega con sonidos compuestos por las diferentes alertas de errores de compatibilidad de un Mac. Y la madrileña Laura López Paniagua (foto de la derecha) participa en la cita paralela de música avanzada (Club Transmediale) con una instalación que manipula digitalmente las voces de aquellas personas que le ha enviado por Internet sus secretos más íntimos para ser escuchadas a través de un pequeño agujero en la pared. La distorsión, como la pieza de los Simpsons desfigurados de JK Keller, la joya audiovisual The Cut-Ups (1966) de William S. Burroughs y Antony Balch, o las manipulaciones del artista holandés Constant Dullart (en febrero estará en el CCCB), es otra de las posibilidades a las que los artistas apuntan en este festival. Con un excelente programa de vídeo (el festival nació en realidad como cita alternativa a la Berlinale) Transmediale presenta una relación de cintas a veces en extremo molestas, otras harto irónicas. Además del trabajo de Dominic Gagnon, cabe destacar el de Andreas Schneider, que muestra las posturas, mensajes y trucos de cuatro V-loggeras de la comunidad YouTube en torno al maquillaje y cuyos suscriptores llegan a superar las 6.000 personas.

También se puede ver la brutal exposición pornográfica en una reunión de caza reciclada por Steve Reinke en Beaver Skull Magic, y la divertida pieza (retransmitida en 1987 por la televisión alemana ZDF) Flirting TV , de Michaela Buescher, en la que el espectador se convierte en el observado y viceversa. Su visionado provoca alguna sonrisa entre los asistentes y curiosamente recuerda que, al fin y al cabo, el término “compatibilidad” procede del latín Compatere: “tener compasión de algo o alguien”.

 por LARA SÁNCHEZ / Berlín

La aluciante instalción de Tsang Kin Wah, El quinto sello,  puede verse en el Mori Museum de Tokio en el marco de MAM, los proyectos paralelos que acompañan cada muestra central de la institución.

La video instalación, incluye leds, letras y música y mucho de psicodélica en un cubo blanco envolvente en el que el espectador, al ingresar, entra en un viaje.

Si me sobresen unos euros, iría a Tokio en un rush, subiría al piso 54 del Roppongi Hill building donde está el museo y, luego de echar una mirada a la vistas  de 360 grados de la ciudad, entraría al cubo blanco, ahora oscurecido, y vería la sobra de Tsang.

No me sobra y viajo desde La Forastera.

Tsang Kin Wah es uno de los más reputados artists chinos contemporáneos. Nació en 1976 y estudió en Londres y Hong Kong, donde reside actualmente. Sus obras son exhibidas en Beijng, Paris y New York,  entre otras ciudades.

En el Mori pude verse su última instalación de la serie The fifth seal, un conjunto de siete video instalaciones, en todas ellas se proyectan textos sobre la pared, el piso  y el techo en un espacio oscuro.

Estos trabajos con sus letras arman frases que presentan interrogantes que incluyen desde la Biblia hasta la política o la filosofía.

Es uno más de la comunidad artística porteña. Hablo del ítalosuizo Gian Paolo Minelli, vecino del barrio de San Telmo, donde vive parte del año, alternando sus días con Ticino, la pequeña ciudad suiza donde comenzó a delinear el tipo de artista que es hoy.

El martes 4 de octubre inaugura en Bellinzona su nueva muestra Il nemico è l’età  (El enemigo es la edad) curada por Anna Lisa Galizia donde reúne sus trabajos y fotografías recientes. Vuelve a mostrar Arrastre (2006), el conmovedor y audaz trabajo que realizó en Piedrabuena, en la periferia de Buenos Aires, con los ojos muy abiertos pero sobre todo con el corazón en sintonía y respeto por los jóvenes “trajinados” a los que retrataba. “Con la misma aproximación humanista”, como dice su curadora, Minelli muestra ahora su trabajo más reciente, Cite Desnos, realizado en la Ciudad de los poetas en la periferia de París, a minutos de Le Marais, el barrio de las galerías y de los bares de moda de la capital francesa, pero que no se parece en nada al mismo. Es un barrio habitado pero a punto de ser demolido. Minelli no sólo se detiene en las que quizá fueron exquisitas estructuras arquitectónicas, en todo casi si lo hace, es siempre una excusa para escuchar a la gente, para hacerlos hablar y sobre todo para escucharlos y a través de la palabra dada, devolverles su dignidad. Así, recorre la vida de cinco personas con quienes quería indagar precisamente qué tipo de conexión existía en sus vidas con ese espacio pero se dejó ganar por el deseo de sus “personajes”, ellos evocar sus afectos pasados y sus pasiones, aquellos que fueron suspendidos por esas cosas de la vida, de esas vidas truncas donde el tiempo quizá pasó acelerado, no como una posibilidad sino como una afrenta. Y llego la vejez sin posibilidad de saldo.

Si en Arrastre los jóvenes eran invitados a tener un espacio visual y auditivo, en Cite... son los mayores los que cuentan cómo la vida se fue desmenuzando hasta convertirse en un recuerdo. En ambos casos, la edad aparece como el enemigo de las imposibilidades y de la felicidad y la ausencia injusta de esa posibilidad, la de ser felices, es quizá la búsqueda empecinada que hace Minelli tras su cámara, con sus ojos y su corazón alertas y les suma su oído afilado. En Arrastre y Cite… da la palabra a quienes raramente son escuchados. Convierte sus cuerpos en la evidencia de su existencia pero hace de sus dichos algo más que el ruido rencoroso de palabras hiladas al viento: son relatos de historias de vida de distintas periferias -aunque los bordes siempre se parecen- donde se los esconde como despojos, vuelven a la vida desde estos retratos de Minelli y, al volver, recuperan la posibilidad de buscar ser felices y, quizá, hasta lograrlo.

Eso es lo que tiene el arte de Minelli, no mira con compasión, su mirada proactiva devuelve la ilusión a aquellos que ya habían olvidado el significado su una palabra que es motor de vida. No sé si se da cuenta, quizá su búsqueda sea otra, o además también otra pero el resultado parece cruzar el límite del cuadro y la pantalla y se planta en esas calles habitadas antes por fantasmas que recuperan parte de su humanidad arrebatada.

“El enemigo es la edad”, habla del poder que para serlo necesita de esos márgenes deshumanizados, el enemigo es la larga data de ese poder, su larga vida impune.

La muestra pasará por París y luego, sólo luego, tendrá su parada en Buenos Aires.

Esperemos, esperamos.

En 2030, ¿admitiremos en Argentina una muestra que se llame La dictadura de Videla y los argentinos?

A partir de esta pregunta, escribo sobre una muestra ya cerrada. Quizá esta información llega con retraso pero me parece inquietante para reflexionar sobre sus implicancias.

Voy a hablar de una muestra que cerró en marzo de este año pero de la que, al menos por esta zona del mundo, no tuvimos muchas noticias. Escribo sobre ella porque me hace pensar sobre nuestro propio pasado: ¿cómo opera la memoria en cada uno de nosotros?

Me refiero a la muestra que tuvo en lugar en Berlin hasta principios de marzo sobre la figura de Hitler en el Museo de Historia de esa ciudad, Hitler y los alemanes.

Había colas de cuadras y hasta la fecha de cierre oficial -6 de febrero- la visitaron 250 mil personas. Dada la cantidad de público, la muestra se prolongó tres semanas más.

¿Morbo u homenaje a la memoria?

Con una mirada a la fascinación que el dictador nazi logró ejercer en la población alemana, por primera vez desde la segunda guerra mundial se realizó una exposición centrada únicamente en la figura del “Führer”.

En total, se mostraron 600 objetos originales y 400 documentos entre fotos, películas y libros, que testimonian la penetración del dictador en la vida diaria de los alemanes, presentados aquí no sólo como víctimas, sino como cómplices pasivos de los horrores de la época nazi. No se expusieron objetos personales de Hitler pero tampoco se expusieron videos o documentales con reflexiones críticas.

Las cosas estaban ahí, para ser observadas, evaluadas, como diciéndole al que mirada: “yo también dejé que esto suciediese”.

Me dicen que quien vive en Alemania sabe que el nazismo, y su crítica en particular, es pan de todos los días: continuamente hay programas de televisión que analizan el Tercer Reich, la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto y constantemente, en los museos alemanes, hay exposiciones que recuerdan las tragedias que tuvieron a este país como teatro principal en el siglo pasado.

Pasearse por la calle con una bandera nazi está prohibido, tal y como la reproducción de símbolos y materiales de aquella época, que se permiten sólo en contextos académicos y de investigación histórica.

El tema es todavía muy sensible y que el riesgo de que la exposición se convirtiese en una meca de peregrinaje para los nostálgicos o para los jóvenes “neonazis” ha pesado en la preparación de la exposición.

En 2030, ¿admitiremos en Argentina una muestra que se llama La dictadura de Videla y los argentinos?

Una colección internacional de imágenes inquietantes por su contenido problemático como la contaminación, el sexo, el Sida, la mafia, el sadomasoquismo, la guerra, el narcotráfico, la violencia de género, la destrucción de la naturaleza y de la personas aborda la muestra que el 9 de enero cierra en la Triennale de Milano.



Donna Ferrato. Title/caption: The Arrest, 1987. © Donna Ferrato 1987

Documentos y argumentos que oscilan entre la vida y la muerte, entre el erotismo y las enfermedades terminales, entre situaciones que generaron encendidas protestas, discusiones y censuras desde el inicio del siglo pasado pueden verse a través de las obras de Julio Cesar Aguilar Fuentes, Diane Arbus, Letizia Battaglia, Nina Berman, Elena Dorfman, Donna Ferrato, Nan Goldin, Philip Jones Griffiths, Pieter Hugo, Alfredo Jaar, Yoshiyuki Kohei, Sally Mann, Robert Mapplethorpe, Mary Ellen Mark, Richard Misrach, James Nachtwey , Michael Nichols, Paolo Pellegrin, Gilles Peress, Eugene Richards, Lise Sarfati, Stephanie Sinclair, Brian Weil, Zalmai, entre otros.



Photographer: Elena Dorfman. Title/caption: Rebecca 1, 2001. © Elena Dorfman/Edwynn Houk Gallery

Algo que también es atributo del arte: molestarnos, incomodarnos, avergonzarnos de nosotros mismos.

En Milán se lo propusieron y lo lograron, tal como dice el curador de Imágenes inquietantes, Germano Celant,
“de Chirico identificaba su pintura como un proceso ligado a las inquietudes, donde la representación era capaz de aliviar el aspecto latente del mundo. Era un concepción del ver y del hacer aparecer, donde el proceso pictórico servía para acercar una verdad desconocida y escondida: cualquier cosa que fuese más allá de las imágenes llegaba a rebelar una insensatez y una turbación con podrían afirmarse como un universo ‘real’ de la realidad misma”.

A pesar de los nuevos soportes, esta afirmación de Giorgio de Chirico atraviesa también el arte contemporáneo.

Nam June Paik, el coreano pionero en el videoarte, inició su carrera trabajando como compositor en Japón y Alemania y se dejó influenciar en sus comienzos por Cage y Beuys, con los que también trabajó, desarrollando un gran interés por la música electrónica.



Desde el 17 de diciembre la Tate Liverpool dedica una retrospectiva a quien está considerado como uno de los artistas más innovadores del siglo XX. En colaboración con FACT (Foundation for Art and Creative Technology), la Tate presenta,la primera gran retrospectiva celebrada internacionalmente tras la muerte del creador coreano y la primera muestra individual dedicada a Paik en Reino Unido desde 1988.

La exposición celebra la labor de Paik como inventor del videoarte, analiza su trayectoria al completo y pondrá de relieve su polifacético talento a través de la exhibición de noventa obras fechadas en todas las fases de su carrera, gran parte de ellas inéditas en Inglaterra. Estos trabajos se acompañarán de una amplia selección de material documental que testimonia las performances de Paik y recuerda las primeras exposiciones de las que su producción fue objeto.

La música, las acciones de Fluxus, el empleo de los medios audiovisuales y la transformación de imágenes televisivas posteriormente manipuladas proporcionan la base de los trabajos en videoarte de Nam June Paik, cuyo estilo personal deriva de su aplicación de la invención y la subjetividad a la tecnología.ç

Entre las obras icónicas del artista podrán verse hasta marzo, los siete TV Buddhas, cuatro esculturas robóticas, Zen for TV 1963 (1982), One Candle (1989) y Video Synthesizer 1969 (1992), entre otras obras.


Buena parte de la muestra de la Tate Liverpool está dedicada a la fotografía y la etapa de su trayectoria más ampliamente estudiada es la correspondiente a las décadas de 1950 y 1960.



Así se montó la retrospectiva anterior, que tuvo lugar en Dusseldorf, Alemania.